lunes, 13 de febrero de 2017

Observando la atención…


Vivimos una época en que se hace necesaria ‟Observar la atención”. En otros tiempos era frecuente ver la facilidad con la que nos interesábamos por compartir con nuestros más allegados; al visitar a algún amigo no costaba ningún esfuerzo conectar las miradas y establecer una amena conversación, que sin valorar el tiempo se extendía más de lo esperado.



Actualmente y gracias a la exagerada intervención de la tecnología, cuando visitamos a alguien prestamos mayor atención a nuestros celulares, Ipads o cualquier dispositivo electrónico que manipulemos, que a quienes tenemos en frente. 
Prestar atención a nuestro entorno, establecer relaciones y dar continuidad a las manifestaciones afectivas de las mismas es cada vez más complejo, al dedicarle mayor cantidad de tiempo a la tecnología y valga la redundancia, al fenómeno de las redes sociales, nos estamos convirtiendo en seres autómatas; incapaces de demostrar nuestro afecto de manera real, pero adictos y desbordados hacia la atención virtual. 
No se trata de dejar de realizar ciertas actividades de índole social a través de las redes, ni mucho de alejarnos del todo de las mismas, se trata de que ‟observemos la atención” que estamos dando a quienes nos precisan de manera física, todo tiene un tiempo y un espacio; se puede equilibrar la balanza y valorar el tiempo de quienes nos procuran, porque le estamos dando lo más importante; nuestra atención y no sabemos en qué momento no podamos volver a hacerlo.


Por Cristina Villoria 
Periodista